viernes, 4 de mayo de 2007

Hª del Arte, "Los rusos".

Las revoluciones rusas y el arte para el pueblo


El periodo que precedió la guerra de 1914 1918, calificado de frívolo por algunos, fue sin duda una época de cambios y descubrimientos en todos los campos. Sí el prestigio de París, cuna de¡ fauvismo y el cubismo, seguía atrayendo, en vísperas del conflicto, a artistas de todo el mundo, la explosión de] expresionismo continuaba viva en Alemania, donde acababa de nacer la abstracción, en Europa central, donde el Art Nouveau lanzaba sus últimos suspiros dentro de las artes decorativas, y en los países nórdicos. A pesar de la opresión zarista y el peso de¡ academicismo naturalista, un extraordinario ímpetu innovador invade los círculos vanguardistas de Rusia. Artistas y escritores permanecen "en estado de alerla y efervescencia". Poco conocida y apreciada hasta 1900, la pintura francesa se convierte, con la creación en 1899 de la revista Mir Iskusstva (El mundo de¡ arle), bajo los auspicios de Serge de Diaghilev y el pintor Benois, en el modelo o la referencia obligada para los artistas rusos. El prestigio alemán va decayendo y Paris es la ciudad elegida por los dos coleccionistas más imporlantes de Moscú, Shchukín y Morosov, para adquirir obras de Monet, Renoir, Degas, Cézanne, Gauguín, Van Gogh, Pícasso, Matisse, Derain, Maurice Denis, Maillol... La influencia ejercida por Picasso y Matisse en los pintores rusos será considerable. Mientras los Ballets Rusos llevan a Paris la brillantez y el fasto de Oriente, la revista y luego las exposiciones del Toisón de Oro dan a conocer la pintura francesa contemporánea al gran público de Moscú, que tiene la oportunidad de comparar las telas procedentes de Paris con las de los artistas rusos. Las exposiciones de la Unión de la Juventud en San Petersburgo (1910) y de la Sota de Diamantes desempeñan un papel decisivo en el desarrollo del arte ruso. El grupo de la Sota de Díamantes acoge a cubistas y fauves occidentales que de este modo se relacionan con los hermanos Buriiuk, Laríonov y la Gontcharova, Malevich, Robert Faik y Lentulov. Pero las huellas de Cézanne y los cubistas, especialmente Braque y Picasso, son tan claras que la crítica protesta. Larionov llega incluso a calificar a algunos pintores de "lacayos de París".


En la tercera exposición del Toisón de Oro, en diciembre de 1909, la Gontcharova y Larionov lanzaron el estilo neoprímitívísta inspirado en fuentes populares rusas y caracterizado por la influencia de los ¡conos que volveremos a encontrar en Malevich y Tatlin. El deseo de crear una escuela rusa independiente de¡ arte europeo animará, aunque sin gran éxito, la exposición de "El rabo del asno", inaugurada en Moscú en marzo de 1912. Aunque lo negaran, varios pintores de la vanguardia moscovita acusaban la influencia de Matisse, el cual había estado en la capital en 1911, invitado por Shchukin. Por eso se los conocía con el despectivo nombre de "los Matisse rusos", mientras extremistas y antioccidentales veían en el autor de La danza un pintor "decorativo y burgués".Gran número de artistas rusos viajaron a París en oleadas sucesivas. Las colecciones Shchukín y Morosov fueron una revelación para muchos de ellos. En 1913 Larionov lanza el manifiesto rayonísta, firmado por once artistas, entre los que se encuentra la Gontcharova, claramente antioccidental. El rayonismo se caracteriza por la atomización de las formas cuya luz, tonalidad y grado de fuerza de los colores dan vida real al cuadro, de la misma manera que la música encuentra su razón de ser en el sonido. En esta misma época, Tatlin, que regresa de París donde ha conocido a Picasso, idea el constructivísmo y ejecuta relieves pictóricos en los que, disociando formas y colores, emplea materiales no estéticos, como el cemento, el yeso, la madera, el vidrio y por último el hierro. Su preocupación se centra más en la organización de¡ espacio que en el juego de la masa escultórica. En 1915 Tatlin ejecuta construcciones trídimensionales, sin base ni fondo, concebidas para ser colgadas en los ángulos de las paredes. Estos "contra re¡ ieves" son los primeros ejemplos de escultura abstracta libre en el arte europeo. A principios de 1917 Tatlin realiza, con Yakulov y Rodchenko, la decoración interior de un café teatro de Moscú, el "Café pintoresco", que se convertirá luego en el lugar de reunión de toda la vanguardia. Malevich, influido por la audacia cromática de los fauves y la libertad gestual de los expresionistas alemanes, vivió una fase neoprimitivista inspirada en Larionov antes de ejecutar, en 1912, pinturas de temas rurales con figuras marcadas por el cubismo que evocan elementos metálicos de forma cilíndrica (La cosecha de centeno, 191 l). Más tarde adoptó un estilo cubo¬futurista con robots mecanizados en los que a veces se acerca a la abstracción, antes de entregarse al cubismo sintético. En 1913 pinta su famoso Cuadrado negro sobre fondo blanco (Museo Ruso, Leningrado), presentado en la exposición 0, 10,


Malevich recorrió en un tiempo récord los diferentes movimientos contemporáneos, antes de alcanzar lo absoluto de la pintura, "el mundo separado del objeto". Comprende que a partir de
ahora debe apoyarse en algo que no sea lo puramente visible, La especulación filosofico¬mística abre a este extraordinario aventurero del arte con un espíritu de subversión no menos profundo, aunque algo distinto en sus procedimientos, que el de Duchamp, los caminos de una doctrina confusa pero marcada por intuiciones geniales: el suprematismo. Es la pintura que expresa la "sensación pura", basada en la utilización exclusiva de¡ cuadrado, la cruz y el círculo, así como de los colores rojo, negro y blanco. Más tarde Malevich añadirá a éstos el verde, el azul y el amarillo, amen de tonos más complejos como el ocre, el rosa y el malva. Su doctrina está expuesta en numerosos escritos, entre los que cabe destacar "del cubismo y el futurísmo al suprematísmo" redactado con la colaboración de Maiakovski y publicado en 191 S.


Todas estas corrientes, grupúsculos, exposiciones y manifiestos expresan la voluntad de la vanguardia rusa de cambiar el mundo transformando el arte, su significado y su contenido. liberar la pintura de las convenciones que la esclavizan es también liberar al hombre y la sociedad, En 1912, Maiakovski y David 13udiuk habían lanzado el manifiesto La bofetada a gusto del público de acuerdo con el espíritu revolucionario de¡ futurismo. Aunque bastante distinto de¡ movimiento italiano, el futurismo ruso pide también el cambio en nombre de la modernidad y luego desempeña un papel importante en la concentración de todas las fuerzas resueltas a llevar a cabo la "liquidación de las antiguallas". Las conferencias pronunciadas por Marinetti a principios de 1915 en Moscú y San Petersburgo, junto con las exposiciones Tramway W y 0, 10, devolvieron el clima de excitación creado por la vanguardia. En Rusia, el calificativo "futurista", referido tanto a la poesía como a las artes plásticas o el teatro, designaba a los que habían retenido, entre todas las ideas de¡ movimiento, la de¡ arte acción o creación de formas nuevas capaces de enriquecer no sólo el entorno cotidiano sino también el comportamiento humano.


Entre tos artistas que participaron en la exposición 0, 10, Alexandre Rodchenko aparece como una de las personalidades más originales de la vanguardia. Una velada futurista cambió radicalmente sus concepciones artísticas. En 1915 realizó "dibujos con regla y compás" abstractos y dinámicos, primero en blanco y negro, después en color, Al año siguiente expuso obras no objetivas influidas tanto por el cubismo como por Tatlin y Malevich. En 1919 realiza sus construcciones espaciales colgantes con elementos lineales rectos y curvos, que van de las estructuras geométricas simples a combinaciones mucho más complejas, que anuncian las esculturas móviles de los constructivistas. Tatlin y Malevich figuran entonces entre los artistas más revolucionarios de Europa. El primero eliminó el marco y el soporte de la obra de arte, separó la forma de¡ color y suprimió los antagonismos entre cuadro y escultura, La obra de arte dejaba de ser ornamento mural para convertirse en objeto autónomo, esquema de orientación transportable cargado de valores simbólicos. Con su Cuadrado negro sobre fondo blanco Malevich había consumado el acto radical que anunciaba la liquidación de valores admitidos hasta entonces, a la vez que inauguraba un tipo de representación que respondía a una nueva concepción de la pintura, caracterizada por la liberación de¡ objeto en beneficio de la sensibilidad. Semejantes posturas estaban formalmente en contradicción con las investigaciones de los demás artistas rusos (incluido Tatlin, con quien Malevich tuvo serios enfrentamientos) y lo estarán aún más tras la Revolución de octubre, cuando se pretenda implicar el arte en la lucha social. Malevich considera que su actitud equivale a una visión de] mundo cuya imagen no pasa de ser una metonimia, es decir, un recurso que toma el efecto por la causa, el contenido por el continente, el todo por la parte. Se podría pensar que, en la medida en que anunciaba el advenimiento de un hombre nuevo, el suprematismo, sistema plástico y filosofía mística a la vez, tenía que identificarse con las metas de la Revolución de 1917, pero en realidad su espiritualismo era fundamentalmente opuesto a tales metas, pues buscaba el progreso en la conciencia de¡ individuo, no en la conciencia de las masas. La actividad vanguardista rusa, en su pretensión de modificar las relaciones entre arte y sociedad, así como de someter a examen la posición de¡ hombre hasta hacer de él "una fuente de valores culturales", acusa la muerte de Lenin, una de cuyas consecuencias será el fin de¡ liberalismo en el arte. Al estar prohibidas las creaciones libres de[ espíritu, los artistas abandonaron Rusia o se resignaron a guardar silencio. A partir de 1922 el estalinismo triunfante les impuso el "realismo socialista", que enlazaba con el naturalismo académico de la época zarista.

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