viernes, 4 de mayo de 2007

Hª del Arte, Futurismo.

El futurismo


El 20 de febrero de 1909 aparece en el diario parisino Le Figaro el Manifiesto de] futurismo, que luego es reproducido en la revista milanesa Poesia y, por último, recitado por su autor, el poeta italiano Marinetti, en el escenario de¡ teatro Alfieri, de Turín.


El tono de] manifiesto es agresivo y su contenido «escandaloso». En él se atacan sistemática mente, o ridiculizan, los valores consagrados y las ideas recibidas. No obstante, el manifiesto es ante todo un himno a la vida contemporánea y la civilización de las máquinas. Se proclama la necesidad de "destruir los museos, las bibliotecas y las academias de todo tipo" y se dice que "un coche de carreras es más bello que La victoria de Samotracia", que "la guerra es la única higiene de¡ mundo", que la literatura debe "cantar la bofetada y el puñetazo" y que el arte "no puede ser más que violencia, crueldad e injusticia".


Poco después de la aparición de¡ manifiesto, Marinetti conoce a los pintores Boccioni, Carrá y Russolo, que viven en Milán. Los cuatro, junto con algunos otros artistas entre los que se encuentra Severini, publican el 11 de febrero de 1910 el Manifiesto de los pintores futuristas. Después, concretamente el 11 de abril, Baila, Boccioni, Carrá, Russolo y Severini firman el Manifiesto técnico de la pintura futurista. La agitada vida de¡ grupo hasta 1915, año en el que Italia entrará en guerra, está jalonada de otros muchos manifiestos, «re presenta cio nes futuristas», conferencias, exposiciones, conciertos de música futurista y publicación de obras polémicas, panfletos, libelos, et. El futurismo abarca todos los campos de la actividad intelectual y artística e incluso la vida cotidiana: música, fotografia, literatura, escultura, arquitectura, teatro, indumentaria, liberación femenina y amor. Dos revistas apoyan, no sin discusiones y luchas internas, a los futuristas: Voce y Lacerba.


La publicación en Paris de¡ manifiesto, seguida, tres años después, de la primera exposición futurista en la galería Bernheim Jeune, respondió a una operación táctica. Y, de hecho, si tuvo escaso eco entre los artistas e intelectuales franceses, que no tomaron en serio a los futuristas, en cambio galvanizó a los italianos. Entonces Italia vivía, casi totalmente, con la mirada fija en el pasado, después de una participación mínima en las revoluciones artísticas más recientes, las cuales, por lo demás, no habían conseguido turbar su provinciana somnolencia. Las diferentes manifestaciones futuristas, generalmente agresivas y ruidosas, la hicieron despertar y, entre 1910 y 1914, facilitaron su incorporación a las grandes corrientes internacionales.


Para los futuristas la vida contemporánea es el nuevo filón del arte, que se ve estimulado por el desarrollo del maquinismo y las conquistas científicas. El pasado ha muerto, y los temas que a partir de ahora deben inspirar a los artistas deben reflejar "nuestra agitada vida de acero, orgullo, fiebre y velocidad", la ciudad (Milán, capital industrial de Italia, se encuentra en pleno apogeo), los espectáculos callejeros, sus ruidos y barahúnda, los anuncios luminosos, las estaciones, el silbido y el humo de los trenes, las máquinas, el automóvil y la velocidad. A partir de 1914 los futuristas, resueltamente intervencionistas, predican la guerra, su exaltación de la fuerza, su dinamismo.


"Nosotros situaremos al espectador en el centro de¡ cuadro", dice Boccioni, que es, con Baila, la personalidad más fuerte del grupo. Desgraciadamente, el comportamiento de los futuristas es mucho menos agresivo que sus intenciones, pues, si tanto en sus manifiestos como en sus declaraciones los amigos de Marinetti se muestran muy avanzados respecto de la época, sometiendo constantemente a examen con extraordinaria lucidez las estructuras artísticas y políticas, sus obras son en cambio bastante convencionales. Además, éstas parecen a menudo meros ensayos o esbozos. En su Perro atado, 1912 (Museum of Modern Art, Nueva York), donde mediante la descomposición en figuras sucesivas nos muestra el movimiento de¡ animal que camina por la calle, Baila aparece como tributario de la cronofotografía, mientras que la técnica basada en pastillas de colores yuxtapuestos de su Niña corriendo en un balcón (Civica Galieria darte Moderna, Milán) no es más ni menos que una laboriosa interpretación del divisionismo.


Las esculturas de Boccioni Desarrollo de una botella en el espacio (1912) y Formas únicas en la continuidad de¡ espacio (1913) ilustran las ideas contenidas en el Manifiesto técnico de la escultura futurista de¡ que también es autor: establecer nuevas relaciones entre materia y espacio con ayuda de¡ concepto líneas fuerzas basado simultáneamente en la interpretación de los planos y el dinamismo de los ritmos en movimiento, libres de toda sensibilidad impresionista. Para Boccioni, "la escultura futurista puede modelar hoy la atmósfera que envuelve las cosas".


En 1912, una corriente futurista rusa hizo acto de presencia con la publicación del manifiesto, sumamente agresivo, La bofetada a gusto de¡ público lanzado por Maiakovski y David Buriiuk, y suscrito por los representantes de la poesía zaum (literalmente, más allá de¡ intelecto). "Los futuristas rusos tenían posibilidades escribirá luego Elsa Triolet , no sólo porque buscaban un arte nuevo sino también porque imaginaban al hombre en un futuro en el que se habrán olvidado hasta los mismos nombres de nuestras taras y miserias...". En 1914 Marinetti realiza un viaje triunfa¡ a Rusia.


El mensaje más auténtico de¡ futurismo queda definido en estos términos: el arte es acción. Acción vinculada a la vida presente, lo que también es nuevo. Las obras futuristas expresan, a menudo con recursos tomados de otros movimientos como puede ser el cubismo (papiers collés), "estados de ánimo plásticos", pero cargados de un gran potencia de modernidad, velocidad, maquinismo, violencia de masas y exaltación bélica.
Uno de los aspectos más curiosos del futurismo reside en los proyectos del arquitecto Sant'Eiia, que murió en el frente en 1915. Sus planos para la construcción de la utópica ciudad del futuro, la Cittá Nuova, expuestos en 1914, cuyas ideas maestras darían luego origen al Manifiesto de la arquitectura futurista, conceden prioridad a la línea oblicua y la elipse, a la vez que facilitan las comunicaciones entre los diferentes niveles de la ciudad mediante ascensores exteriores, pasarelas, escaleras rodantes, etc. En ellos se excluye sistemática mente toda referencia al pasado, y las estructuras de los edificios, libres de ornamentación, se bastan para cumplir con su función.


De los numerosos manifiestos que hicieron los futuristas, especialmente Marinetti, os adjunto por su curiosidad las conclusiones de¡ "manifiesto de los pintores futuristas"


He aquí nuestras CONCLUSIONES claras:


Con esta entusiasta adhesión al futurismo, nosotros queremos:


Destruir el culto de¡ pasado, la obsesión de lo antiguo, la pedantería y el formalismo académico. Despreciar profundamente toda forma de imitación.


Exaltar toda forma de originalidad aunque sea temeraria, aunque sea violentísima.


Sacar valor y orgullo de la fácil tacha de locura con que se azota y amordaza a los innovadores.


Considerar a los críticos de arte como inútiles y dañinos. Rebelarnos contra la tiranía de las palabras ARMONIA Y BUEN GUSTO, expresiones demasiado elásticas, con las que fácilmente se podría demoler la obra de Rembrandt, de Goya y de Rodin.


Barrer de[ campo ideal de¡ arte todos los motivos y todos los temas ya explotados.


Representar y magnificar la vida actual, incesante y tumultuosamente transformada por la ciencia victoriosa.


Entiérrese a los muertos en las más profundas entrañas la tierra! ¡Quede libre de momias el umbral de¡ futuro!


Paso a los jóvenes, a los violentos, a los temerarios!


Pintor Umberto Boccioni (Milán).


Pintor Cario Dalmazzo Carrá (Milán).


Pintor Luigí Russolo (Milán).


Pintor Giacomo Balla (Roma).


Pintor Gino Severini (París).


Os incluyo algunos enlaces donde podéis ver más información sobre el movimiento:


http://www.arteuniversal.com/estilos+ismos+movimientos/siglo+XX/vanguardías+historicas/futurismo.htmi


http: //es.geocities.com/paginatransversal/futurismo/#futuristas


Para buscar la obra de alguno de los autores: al google y el nombre de¡ artista en concreto.... como ejemplo estas dos:


http://www.artcyclopedia.com/artists/balla ciiacomo.htmi


http://www.gugenheimcollection.org/site/artist works 11 0.html

jueves, 3 de mayo de 2007

Mushishi, entre lo material y lo intangible

Publicado por mí en El Frikotaku:

Los aficionados al cómic y la animación japonesa vivimos una época agridulce. Si bien la llegada de este material a nuestro país es cada vez más fluída y la afición cada vez más extendida, también es cierto que la calidad media ha bajado considerablemente. Las obras se autoencasillan en estilos definidos y temáticas ya sobreexplotadas, y terminas con un buen montón de copias vanidosas y sin brío. No hay duda de que ahora lo que se lleva es el Shônen cerrado y el Shôjo facilón, por no hablar del humor Ecchi, repetitivo a más no poder. Las historias serias e interesantes, el magnífico estilo Seinen, parecen cosa del pasado. O eso es lo que uno piensa cuando está algo deprimido, hasta que una esperanza surge de la negrura.

En esta ocasión, la esperanza llega bajo el nombre de Mushishi. Se trata de un anime que descubrí hace cosa de medio año y que no había tenido tiempo de ver hasta ahora, cuando curiosamente ha empezado a publicarse en España la versión en manga del mismo. De momento no la he leído y no podría opinar sobre ella, así que me ceñiré a lo que respecta a la versión animada.

La historia trata de cómo un Mushishi, o lo que es lo mismo, un experto en Mushi, recorre el Japón tradicional investigando las distintas clases de Mushi y ayudando a la gente que tiene problemas con ellos. Los Mushi son unos seres cuya existencia es totalmente distinta a la de los humanos, las plantas o los animales, que viven en la línea que divide lo material de lo intangible, y que dependen del flujo vital del planeta. Este Mushishi, Ginkô, irá desvelando sus secretos a medida que la serie avance. El anime consta de 26 capítulos, todos ellos autoconclusivos.

Cuando nos disponemos a visionar Mushishi, estamos a punto de despegarnos de nuestros asuntos diarios para entrar en un mundo lleno de calma y serenidad. Cuando nos hayamos acostumbrado a la mecánica de la serie, atenderemos a las historias de Ginkô concentrados como niños. Y es que lo más destacable de este anime es la ambientación. Desde el principio hasta el final, la enorme calidad gráfica y de animación, a la par que la magnífica banda sonora y el espléndido trabajo de dirección, nos sumergirán en el medievo japonés de la cabeza a los pies. Pero sin ahogarnos. Mushishi desborda nostalgia por doquier.

Además, cabe mencionar lo original que es en lo que al estilo se refiere. Nos encontramos ante una muy acertada mezcla del mejor Seinen con un Shônen sobrio y un Shôjo sutil que tan sólo son perceptibles por el concepto de búsqueda de seres sobrenaturales siempre distintos (el famoso elemento Pokémon) y por el enfoque sentimental que tienen todas y cada una de las historias.

Lo único que quizá se le puede achacar es el tema de los Mushi como ser sobrenatural representativo de la Naturaleza. En seguida nos recordará a los Kodamas de la Princesa Mononoke, a la Corriente Vital de Final Fantasy VII y a mil cosas más. No es un error demasiado grande, porque el desarrollo lo hace único, pero en esencia peca de reiterar una temática bastante explotada. Esto y el hecho de que no haya una trama sólida tras todo ese bonito trasfondo. Los capítulos autoconclusivos son loables sobre todo por el hecho de que hoy en día prácticamente no se dan en ningún anime serio, pero quizá podría haberse alternado con una historia de fondo que añadiese interés al espectador. De hecho, existe un amago de ésto, y es que Ginkô nos irá mostrando cosas nuevas acerca de su vida en algunos capítulos puntuales de la serie, pero siempre de un modo tan escaso que dejará con ganas de más. Además, esta ausencia de trama principal hace que el último capítulo no tenga carácter de conclusión en absoluto, lo que alimenta mis sospechas de una posible futura continuación.

En fin, una obra de arte de la animación japonesa como pocas se ven hoy en día, que se define a sí misma y no responde plenamente a ninguna etiqueta comercial. Altamente recomendable.




Hª del Arte, Dadá.

Dadá

Dadá, grupo integrado inicialmente por Tristan Tzara, Hugo Ball, Richard Huelsenbeck, Marcel Janco y Jean Arp, se fundó en febrero de 1916 en el cabaret Voltaire, abierto hacia poco en Zurich, donde cada noche se organizaban tumultuosas tertulias e insólitas manifestaciones que atraían a intelectuales y artistas, la mayoría de ellos refugiados en Suiza a causa de la conflagración mundial. El origen del término «Dadá» es controvertido, pero en general se admite que fue fruto del azar: alguien abrió un diccionario y se encontró con que esa era la primera palabra que aparecía en la página de la izquierda. En cualquier caso, Dadá va a servir en lo sucesivo para designar las publicaciones y las distintas manifestaciones del grupo, que gana rápidamente en importancia. Dadá negador, revolucionario, anárquico, pero también diletante y poético, no es únicamente consecuencia del rechazo de la guerra, su absurdidad y crueldad; Dadá tiene un preámbulo cultural en la crisis de sensibilidad que marcó los años que precedieron el conflicto mundial y, paralelamente a la efervescencia expresionista y las experimentaciones cubistas, se concretó, dentro ya del ámbito pictórico, en la actitud, decididamente agresiva, de algunas individualidades: el faturista italiano Marinetti y su discípulo buiakovski, el poeta, polerm'sta y boxeador Aithur Cravan, cuya revista Maintenant anunciaba, con su insolencia y negatividad, las publicaciones Dadá y, sobre todo, las obras de E)uchamp y Pícabia. El primero encama el arte del comportamiento en su estado puro; el segundo, por su eclecticismo, falta de sentido sistematizador, repentinos cambios y contradicciones, la disponibilidad en todas las circunstancias de la vida.


Dadá, apenas inventado, entró en la leyenda, y las agitadas veladas del cabaret Voltaire tuvieron mucho que ver con ello; los dadaistas no proponían ninguna estética nueva, se limitaban a protestar contra los valores burgueses, liberar el instinto, conceder la palabra a la juventud, al inconfonnismo, la novedad y, claro está, la rebelión en todas sus formas. No habrá un estilo Dadá, ni una teoría, y menos aún un programa, pero si festivales, exposiciones, representaciones teatrales y otras manifestaciones escandalosas que van a jalonar su existencia, anunciando una mayor integración del arte en la vida que se hará realidad medio siglo más tarde. La reunión convocada el 14 de julio de 1916 en la sala Zur Waag de Zurich, fue la primera de las mam'festaciones dadaístas típicas; en ella encontraron vía libre el ferviente anarquismo de Tristan Tzara, su iconoclastia y firme voluntad de destruir. Entre 1916 y 1917 Tzara domina el movimiento, lo que le pennite fijar la línea de las publicaciones y organizar sus espectáculos. La actitud rebelde y el gusto por la destrucción dadaístas no son estériles. En el verano de 1916 se suman al movimiento el pintor berlinés Hans Richter y el sueco Viking Eggeling. Los dos trabajan en experiinentaciones de fonnas no objetivas, antes de poner a punto, en 1921, los «rollos de imágenes», precursores de los primeros filmes abstractos. En 1916 aparecen assimismo las dos primeras obras de la colección Dadá, La primera aventura celeste del señor Antipirina, de Tzara, que dará a conocer la existencia del grupo a E)uchamp y Picabía a la sazón residentes en Nueva York, y Phantastísche Gebete de Huelsenbeck. Tzara empieza declarando: «Dadá es nuestra intensidad. Dadá es el arte sin zapatillas ni paralelas, que está en contra y a favor de la unidad, y decididamente en contra del futuro. Sabemos sencillamente que nuestros cerebros se van a convertir en mullidos cojines, que nuestro antidogmatismo es tan exclusivista como el funcionario, que no somos libres y gritamos: "liberta&'. Tzara había comprendido que Dadá no tenía pasado ni futuro, y que estaba condenado a vivir constantemente en el presente, reinventando a diario su existencia mediante manifestaciones cada vez más intensas, en las que la violencia, lo insólito y el absurdo se funden con la ironía y el humor. Un humor a menudo negro.


Los dos primeros números de la Revue Dada, aparecidos en 1917, eran bastante desiguales, ya que incluían textos de Cendrars, Apollinaire, y Marinetti, amén de ilustraciones de Picasso, Modigliani y Kandinsky. Pero con Dada 3, bajo la influencia de Picabia recién llegado a Suiza, todo cambia: se adopta una línea y se define un espíritu. El Manifiesto Dadá 1918 afinna las grandes opciones dadaístas en el campo del lenguaje, lo que impresiona vivamente a André Breton. Las relaciones entre Picabia y Tzara van a ser especiahnente fecundas para el futuro de Dadá. Los dos le lnñmden un nuevo impulso caracterizado por diversas manifestaciones y la publicación, en fonna de antología, de Dada 4 5, donde colaboran Breton, Aragon y Soupault.


Dadá se abrió espontáneamente en tres ramas: Berlin, Colonia y Hannover. Huelsenbeck, figura capital de Dadá Berlín y hombre convencido de la prioridad absoluta de la política, reunió junto a él, además del escritor y pintor Joannes Baader, individualidades como Raoul Hausmann, George Grosz, John Heartfield y Hannah Hoch, que difundieron una de las formas más originales de la actividad dadaísta, el fotomontaje, inventado por Heartfield y Grosz. Gracias a ellos, el fotomontaje, al margen de toda finalidad estética, se convirtió en velúculo de la acción revolucionaria como productor de pasquines, carteles, panfletos, etc. En el explosivo clima de la capital alemana durante la posguerra tuvo lugar, en 1920, la «Primera Exposición Internacional Dadá».Muy distinta fue la de Colonia, donde la efervescencia dadaísta, de corta duración, se basó esencialmente en la anústad de tres artistas, Max Emst, Theodor Baargeld y Arp, en tomo a los cuales gravitaron diversos poetas y pintores. A ellos se debió asimismo la organización de actos tumultuosos que les ocasionaron serios problemas. Después de su extinción en Berlín, lo mismo que en Colomla, a fines de 1920, Dadá resucitó en Hannover, donde Kurt Schwitters se erige en una de las principales personalidades no sólo del
dadaísmo, al que se adelanta por el rigor y la tensión de su energía orgánica, sino también de su época, a la que aportó, con su acción y pensamiento, algunos de los hallazgos llamados a garantizar el futuro del arte. Maestro indiscutible del collage y el assemblage, Schwitters desdefíó los materiales usuales de la pintura y no utilizó más que desechos, los cuales le sirvieron para poner de manifiesto la belleza de lo nimio y cotidiano, así como para regalar una dimensión poética a cosas despreciadas hasta entonces. Arqueólogo del presente, llamó Merz a sus collages, obras autónomas liberadas del contexto pictórico cubista, y a una revista que publicó de 1923 a 1932. La construcción del Merzbau, «catedral de la n~seria erótica» según el propio Schwitters, extraordinaria acumulación de objetos de desecho y materiales diversos, que invade su casa de Hannover (destruida durante un bombardeo en 1943), detemiiné un tipo de creación, después generalizado, que se sitúa en el cruce de los canúnos de la pintura y la escultura, el environnement y el arte juego. Al margen de los distintos elementos creativos, el Merzbau aparece como expresión de una concepción global de la realidad: pura obra artística nacida de la ensofíación y espacio interior universal. En la obra de Schwitters, la poesía ocupa un lugar tan importante como el collage, al que está unido. Desde 1918 constituyó uno de sus medios de investigación. Las ideas del artista sobre el «Merz Theater» se anticipan en más cle medio siglo a las experiencias sobre el teatro total, a la vez que constituyen una teoría anticipada del happening. Amia Blume y Ursonale son dos obras capitales de la poesía fonética.


En Paris, adonde Tristan Tzara llega a principios de 1920, Dadá provocó, amén de violentos alborotos, una enonne curiosidad en los círculos de la vanguardia artística y literaria. Diversos acontecimientos habían preparado el terreno: la fundación por Aragon, André Breton y Pliilippe Soupault de la revista Littérature en marzo de 1919; la publicación, en octubre del mismo año, de los Campos magnéticos, de Breton y Soupault, primer exponente de escritura automática; el activismo del binomio Duchamp Picabia, el primero con sus reaay mades y su famosa Gioconda con bigote (con el subtítulo de L.H.0.0.Q.), y el segundo a punto de finalizar su período mecánico e iiúciar una frenética carrera de polemista, exacerbada por el constante espíritu de emulación que caracteriza a Dada. Todo el afío de 1920 va a estar marcado por una cadena de manifestaciones, en las que abundan los retos, las blasfenúas, las bromas y los espectáculos de diversa índole, todo ello en un clima de perturbación y un humor implacable y procaz que indigna y escandaliza al público. La imaginación de Picabia y la fría ironía de Tzara disponen de amplias posibilidades de expresión, pero las relaciones entre el autor de Jesucristo rastacuero y los dadaístas, que no siempre comprenden su displicencia de burgués adinerado, se degradan rápidamente. A un lado están la enorme maquinaria Dadá y sus increíbles festivales de pantonúnias, agresiones y escándalos; a otro, un extraordinario jugador que, en sus cuadros, hechos con materiales heterogéneos, su revista Canibale, sus escritos y n ianifiestos, se erige en el único depositario auténtico del espíritu Dadá. Pero, luego, aquí y allá la fiebre acaba cediendo, y el proceso Barrés, celebrado el 13 de mayo de 1921 en pleno auge Dadá (poco después del vernissage de los collages de Wx Emst) sólo consigue desconcertar; no es tarea de los dadaístas juzgar a las personas, lo que llevado a sus últimas consecuencias significa la muerte del movirrúento. Sin embargo, las publicaciones y manifestaciones dadaístas se multiplican en el mundo, mientras que la aparición, en abril de 192 1, de New York Dada constituye la mayor contribución de Duchamp y Man Ray a su causa.


André Breton, que percibe una situación de desasosiego y un público interesado, intenta inflmdir nueva vida a Dadá. La organización de un "Congreso de Paris", en el que estarían representadas todas las tendencias de la investigación experimental, constituye el pretexto. Tzara rehúsa participar, el proyecto fracasa y Breton declara la guerra sin cuartel a los dadaístas, cuyas manifestaciones él y sus amigos se cuidarán de sabotear. El golpe de gracia es la velada del "Coeur á Barbe", que se celebró en el teatro Michel (julio de 1923), en medio del mayor desorden. Dadá sucumbió a causa de los golpes e insultos, lo que dejaba a Breton plena libertad para organizar el movimiento que debía sucederle. Un afío después aparece el Manifiesto del surrealismo. Al margen de sus excesos, Dadá, que había quedado preso en la maraiía del antiarte, aparece como referencia básica en la que se asientan las investigaciones en tomo al lenguaje de la posguerra (1945). Al proseguir con ciertos descubrimientos del futurismo, la poesía visual, las palabras en libertad y el teatro de provocación, el dadaísmo aportó al arte dos elementos capitales, el collage y el fotomontaje, que luego legaría al surrealismo, junto a otros muchos conceptos (el acto espontáneo de crear, la futilidad de la obra de arte, la búsqueda apasionada de lo insólito y absurdo, amén de una manera peculiar de comportarse). Al erigir en obra de arte el ready made y los objetos de serie Duchamp daba vía libre al redescubrimiento del sentido de la naturaleza contemporánea de la civilización industrial y urbana, que tendría Iugar cuarenta años después.



miércoles, 2 de mayo de 2007

El nazareno.

Sin palabras. Podéis comentar vosotr@s...

martes, 1 de mayo de 2007

compañeros

Me he abierto un blog, para colgar dibujos a carboncillo y los cuadros que me parezcan serios. Es para poner cosas serias y que me las comenteis, en que las mejorariais y tal (tipo Sienra).

La direccion es: http://mrtoni-azr.blogspot.com/

adioooos

(hoy no hay jepeich)

jueves, 26 de abril de 2007

Animación vegetariana y pacifista.

Mirad esto, esta hecho con Gimp y Blender. Alguien utiliza Gimp?

http://www.purevolume.com/videos/kisskiss/machines


dan.

viernes, 20 de abril de 2007

No hay clase!!!!

Pues, hoy día 20. de abril no hay clase de Hª del Arte!!! Acabo de llegar a casa y me ha llegado un mail del profe. En el muy hipotético caso en que alguien lo vea (esto, el post), decidlo al maximo de personas que veis.

Un saludo. Daniel.

viernes, 13 de abril de 2007

Quién necesita Photoshop

Fliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiipa.





Photoqué?

miércoles, 11 de abril de 2007

Viaje.

Ludwig Kirchner, "Artista - Marzella", 1910

Joder he escrito un sermon, pero con to y se ha ido, no se, al nirvana de los sermones quizá... Bueno, entonces otra vez y esta vez como post. Va mejor con los links. Eeeeeeeees que...ya lo dije a algunos/varios/aparentemente no a todos queeeeeee lo del viaje a Murcia se presentó imposible ya que hay que entregar las cosas burocráticas un mes antes del la fecha X. Por culpa de mi personalidad asustada, quedaba mentalmente tan paralizado por este hecho, que estamos donde estamos ahora: hablandolo en el block. La santa cruz todavía es posible, pero sin nada más y personalmente creo que hay más cosas en España que esto. Lo que podría recomendar es la exposición de retratos en el Thyssen , con lo que tienen allí más las cosas en la Fundación Caja Madrid uno tiene más o menos toda la historia del arte del siglo XX en retratos: pero es en Madrid, son cuatro horas de ida y otras cuatro de vuelta...en un solo día es mortal. Como nos pagan el bus de ida y vuelta más entradas, podría intentar organizar algo de dos días pero esto sería con una noche en algún hostal que tuviesemos que pagar nosotr@s. Además no es nada claro que se acceptará, antes tengo que hablarlo con algún decano. En cualquier caso, si tenéis alguna idea que sea más factible decídmelo, es la pasta de la clase y decide la clase.

Un saludo. Daniel, el delegador.

jueves, 5 de abril de 2007

Visitas a museos


Daniel (puto delegado), comentaste en clase que estabas viendo si podías organizar una pequeña excursión a Murcia a ver un museo en el que se exponía la obra de un ilustrador que había estudiado en nuestra facultad. ¿Al final cómo quedaste? ¿no vamos a irnos? A mi me hacía ilusión.


Y si no podemos irnos ahí, pues estaría bien organizar pequeñas visitas al ivam o a otros museos de Valencia y alrededores, porque igual por ser estudiantes e ir en grupo nos sale más barato o gratis. Ya se que quien quiera ir de museos puede ir por su cuenta, pero si podemos ir en grupo ahorrándonos algunos míseros euros yo lo veo mejor. Bueno, ya dirás algo. Un saludo con la mano.







PD: Me cago en la santa cruz y en la santa faz y en toda su puta madre de los beatos de españa.